La estupidez produce felicidad


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     Una pintada que se podría calificar de nivel superior, como las salchichas Óscar Mayer. El mensaje es profundo y directo: ‘No más monos sabios, sólo estúpidos’ y, además, viene acompañado de un par de dibujos, tan malos que incluso el autor se ha visto forzado a aclarar que el garabato de la izquierda es una casa en un árbol. Me imagino al artista sacando pecho delante de sus amigos hasta que descubrió que ninguno sabía qué cojones era la chapuza de la izquierda. Al final, tras un debate de urgencia entre todos para buscar soluciones que pudieran aclarar tamaña obra de arte, se decidió que lo mejor era escribir explícitamente lo que era. Sin más. Así se evitaba más ambigüedad.

     Supongo que no era la intención del artista pero el mensaje me ha calado hondo. En primer lugar porque es un mensaje que podría firmar cualquier Gobierno democrático, institución con intereses económicos, corruptos, medios de comunicación o incluso dictadores del mundo. Cuanto menos formada sea una sociedad y sus ciudadanos, más fácil será hacer lo que se quiera con ellos. Eso me resulta bastante familiar y cercano. Tan sólo habría que añadir al diseño de arriba una enorme televisión último modelo dentro de la casita del árbol para que ayudara con la causa y limitase el pensamiento crítico de sus ocupantes. Una tele enorme, más incluso que la propia casa. Tener un techo sobre el que dormir está sobrevalorado, tener una tele gigantesca es vital. Siempre podemos lamer la pantalla si tenemos hambre.

     Otra lectura que se podría hacer al ver la pintada es que los ciudadanos a nivel mundial la toman al pie de la letra a la hora de decidir en las urnas quién les debe gobernar. Por eso normalmente gana las elecciones un ser de apariencia humana que es estúpido y que se dedica a soltar incoherencias y mentiras por su boca pero que bien podría vivir en un árbol rodeado de seres muchos más inteligentes que él: los monos.

La estupidez produce felicidad. O eso dicen. También produce incoherencia, injusticia, trabajo doble, grandes errores difícil de subsanar, docilidad y millones de videos graciosísimos de gente sufriendo accidentes, siendo coceados por burros o caballos o cayéndose en las más absurdas situaciones. Gracias Youtube.

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El Brexit no existe, son los padres


Hoy hace un año que Reino Unido votó por salir de Europa, aquel referéndum que avergonzó a la mitad de los Británicos pero que fue celebrada por la otra mitad. Es extraño vivir en un país en el que, para colmo, la inmesa mayoría de esos votantes pro-Brexit tomaron su decisión basándose en las ideas populistas vomitadas por UKIP en relación al flujo migratorio de ciudadanos extranjeros en Reino Unido.

Yo soy uno de ellos.

Tal fue el lio en el que el país se ha visto sumido que todos los causantes de semejante estupidez saltaron del barco al instante, justo cuando el recuento oficial tuvo lugar. Ni ellos mismos podían preveer tales resultados, no estaban preparados para ejecutar lo que con tal fervor defendían y, tras meter en la cabeza de tanta gente tal cantidad de basura, abandonaron el país a la deriva. Su trabajo estaba hecho, la habían pifiado y, como no sabían qué hacer, pues lo mejor es poner una excusa, dimitir y el que venga detrás que trate de arreglarlo. Sin embargo, poco arreglo tiene la situación. El Brexit ha sido defintivamente activado y una dura y larga negociación se ha iniciado. De aquí a dos años, muchas cosas van a cambiar en Europa. Lo peor de todo, como siempre pasa en estos casos, es que gente ajena a todo este embrollo tendrá que pagar las consecuencias y desatino de políticos que se dedican a jugar a ser Dios cuando no tienen nada mejor que hacer.

En la primera semana de negociación entre Reino Unido y los países miembros de la Unión Europea, la primera ministra Inglesa, Theresa May, ha garantizado la permanencia en el país de todos los ciudadanos Europeos que lleven 5 años en él. ¡Muchas gracias oh César todopoderoso! ¡Muchas gracias Theresa May por dejarme vivir en el país en el que estoy pagando religiosamente un buen montón de impuestos!

Cuando leo titulares de prensa con semejante cantidad de bazofia no puedo evitar las arcadas. Me da la sensación de que la mayoría de políticos se olvidan de que están hablando de personas, familias, ciudadanos con derechos, sueños y projectos de vida. La empatía es un concepto desconocido por el político profesional pagado, precisamente por el ciudadano, para hacer su vida más fácil.

Todo esto acabará por ser humo. No va a pasar nada a nadie. Reino Unido, de hecho, tiene mucho que perder en esta farsa ya que su economía no creo que pudiera sostenerse con una huída masiva de inmigrantes. Su sistema se basa en disponer de una masa social que trabaja, paga impuestos y gasta su dinero dentro del mismo país. Si parte de esa masa social, el porcentaje perteneciente a los inmigrantes, saliera del país en estampida, el sector servicios no podría sobrevivir así como el sistema sanitario y muchas empresas que precisan de trabajadores cualificados. El dinero que dejaría el gobieron de ingresar mensualmente por impuestos directos e inderectos sería, del mismo modo, fatal para la economía del país.

Ante la preocupación de los muchos inmigrantes afincados en Reino Unido por el tema yo siempre respondo lo mismo: A mí me da igual. Me la pela hablando en plata. Me cansa oír tanta estupidez y especulación sobre el tema. Ahora mismo el Brexit no está ni entre mi top-100 de preocupaciones diarias. Me preocupa más el resultado de un partido de fútbol entre Sri Lanka y Burma que nada que tenga que ver con el Brexit.

Soy de la opinión de que se están tirando piedras sobre su propio tejado y no tengo el más mínimo miedo a que la estructura acabe por ceder. Del mismo modo, tampoco me da miedo a que me den una patada en el culo ¿por qué tenerlo? Hay 198 países en el Planeta, es decir, 197 si las cosas se ponen feas aquí. Igual encontramos un lugar mejor. Al final, puedes estar igual de bien o mal en cualquier sitio que elijas, todo dependerá de la forma en la que encares las cosas y de tu actitud. Del mismo modo, en ningún lugar regalan nada. Ni siquiera en Reino Unido.

Este es, obviamente, el punto de vista de alguien sin cargas familiares ni inversiones en Reino Unido.  Supongo que para otras personas no sería tan fácil romper con todo debido a sus circunstancias personales. Hay gente que no puede darse el lujo de abandonarlo todo y volver a empezar porque su vida ya está diseñada y planeada para ser vivida aquí. Esa es verdaderamente la gente a la que espero que todo le vaya bien.

Al resto, esto no debería quitarnos el sueño.

 

Más faltas que en un partido de baloncesto


19403346_1564254436980900_1819315356_oEl lenguaje es un ente que evoluciona, casi vivo. Es como una sepia o un topo. Las palabras y expresiones van cambiando, como cambia la sociedad en la que vivimos y sus gentes. Nuevas palabras van surgiendo. Otras ya existían pero estaban en desuso. Y luego están los anglicismos y nombres de tribus urbanas, modas, tendencias… que se adaptan a nuestra necesidad de definir algo o alguien con una palabra concreta (nunca entenderé esta necesidad de etiquetar todo en nuestra sociedad)

Del mismo modo, e inherente a este auge de nuevas etiquetas sociales, surgen todavía más palabras. Un ejemplo sería la palabra Millenials que son… ¿qué son? pues son ciudadanos igual de gilipollas que sus generaciones pasadas pero con un nombre más molón y adaptado a la globalización que vivimos. O los Emos que son…¿qué son? pues ni puta idea. Gente oscura y melancólica con un estilo de pelo propio de los Ramones.

Paralelamente se crean colectivos contrarios a estas nuevas tribus sociales. El caso más sonado (tras la tribu de gente que se blanquea el ano) es el de los Emofovos que, como cita la RAE en su accepción más utilizada es ‘practicar la Emofovia’ que, a su vez, y cito textualmente, es “deseo incontralado e inexplicable de abofetear gente considerada ‘Emo‘ o que se cree responden a semejante etiqueta’.

Por cierto, pensando en el párrafo anterior y cambiando de tema, como jode cuando se busca una palabra en el diccionario y tampoco entiendes la definición o cuando la buscas y tan sólo te remite al verbo diciendo algo así como ‘acción y efecto de …’ obligándote a buscar una vez más y olvidando por completo por qué estabas buscando tal palabra y dónde la habías visto.

En fin, al chaval de la pintada no le vendría mal echar un vistazo de vez en cuando al diccionario. No es por alarmarle pero de cuatro palabras que no son preposiciones ha escrito mal dos. 50% de desacierto, no está mal. No eche usted la quiniela viejo amigo, subscríbase a una revista y saldrá ganando (El don Balón no vale, las revistas pornográficas tampoco). Y es que una buena educación es la base de todo. De ahora en adelante, preocúpense de que sus ijos no sean emofovos. Un mundo mejor es posible.

Como recomendación, también me gustaría decir al autor de la pintada que si hubiera elegido pintura roja en lugar de ¿negra? (soy daltónico) el acabado de la tinta chorreando habría  quedado mejor, más sangriento, amenazante y de peli Gore. Sólo como pequeña observación.

W.C.


       El uso de las siglas en nuestro lenguaje tiene diversas funciones. Una supongo que será economizar el lenguaje de manera que podemos ahorrar saliva para luego usarla en proclamar tonterías varias a gran escala. Otro motivo podría ser el ahorro de papel, y por ende, evitar que un arbolito sea talado tan sólo para escribir un número limitado de memeces. Con este ahorro, podríamos escribir muchas más estupideces sin perjudicar aún más nuestros ya maltrechos recursos naturales. Por último (seguro que hay muchos más pero no tengo ganas de indagar) una función muy importante que cumplen las siglas es la de ahorrarnos equivocaciones y líos con el lenguaje y la ortografía. Si este señor o señorita hubiera utilizado la voz anglosajona W.C. para describir al cagadero que se presenta en la foto, no la habría cagado, valga la redundancia, de esta manera. 

      Una incógnita que queda por despejar sería por qué alguien en su sano juicio se dedica a escribir sobre los objetos cotidianos de casa su nombre. Si hubiera puesto la función, a saber, cagar o mear o vomitar, podría tener un algo de sentido. Tal vez haya sido tan sólo un caso aislado de arrebato artístico. Espero por su propia higiene que no haya hecho lo mismo con la escobilla del váter.wc

Bob esponja, el brazo tonto de la ley.


Bob Esponja

Primero pensé que eran los padres los que siempre estaban detrás de ti vigilándote. Luego, más tarde, pensé que era el Gran Hermano el que te vigilaba pero ahora, tras un minucioso estudio de las pruebas en mi poder, me veo en la posición de confirmar que es Bob Sponga quien nos vigila. Para los que no me sigan: Bob Esponja, el actor, es el alter ego de Bob Sponga, agente secreto y espía. Yo tampoco lo creí hasta que encontré el siguiente documento gráfico y tuve que asimilar que el tan amado e inofensivo personaje de dibujos era en verdad el manda más de su brigada (aquí le vemos vistiendo uno de sus trajes de incógnito para evitar llamar la atención mientras da las últimas órdenes y organiza el dispositivo de vigilancia con dos de sus súbditos):

El Bob Esponja canarión se identifica ante dos policías en Triana. i LP / DLP .   Si lo ven, desconfíen. Corran, huyan, arrójense a la vía del tren. Háganle el vacío, desconecten el móvil y no hablen con nadie. No sé qué o a quién vigila, sólo sé que la canción de los dibujos quedaría mejor con este comienzo: ‘Me cago y me meo en el fondo del mar ¡Bob Esponja!’. Total, más lleno de mierda no pueden estar nuestros océanos.

La droga nene


Quiero pensar que la flecha que aparece debajo de la primera pintada, esa que dice ‘la droga te llama’ es sólo fruto de la casualidad. No quiero pensar que alguien se está publicitando con pintadas y flechas en la pared para hacer su negocio más próspero. Sobre todo si es ilegal. De la misma manera, puede que sea un graffiti que alguien de la competencia ha escrito para que todos en el barrio sepan que ahí se cuecen habas y, la policía, tan astuta y resuelta como siempre, descubra el pastel.

La segunda pintada fue tomada en un lugar geográficamente distante de la primera pero me parecía gracioso combinarlas porque parece la puerta de entrada del chiringuito, el lugar indicado en la pintada anterior con la flecha para pillar algo. 

En esa segunda pintada me he acordado de los vendedores del mercado. ¡Ajos tiernos buenos! ¡Bragas buenas! ¡Melones luneros buenos! ¡Grifa buena! Cuando la vi por primera vez pensé que faltaba un vendedor ambulante vociferando y ofreciendo sus productos a las señoras mayores que, como cada semana, se han levantado bien tempranito para llevarse el mejor género.

La más puta


A priori parece difícil comprender el mensaje pero si os centráis y vuestros ojos se adaptan podéis leer claramente: ‘Le di mi corazón a la más puta’. Seguramente la chica estará pensando que le dio al suyo a uno de los más chapuceros seres humanos del lugar. 

Además del tipo de pintura que hace difícil la lectura del mensaje, el chaval ha plasmado su frustración y melancolía en lo que parece ser un bosque, en el monte, donde casi nadie lo verá.  Lo mejor de todo es que el tipo ha escrito el graffiti sobre un muro de piedra, lugar que, más temprano que tarde se desplomará y desaparecerá, dejando tan sólo un puzzle de letras sin sentido esparcidas por allí.

Cuantas menos cosas del estilo te encuentres por el monte cuando estés cogiendo setas o cagando, mucho mejor. Aunque siempre podrás usar una de esas piedras como sustitutivo del papel.

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Brebaje por decreto


Siempre me ha fascinado ver cómo los eslóganes van cambiando, adaptándose a los tiempos y a las nuevas inquietudes/necesidades/gustos/aficiones del populacho. En esta pintada, curiosamente tomada en la ciudad que catapultó aquel famoso ‘agua para todos’ y lo puso en boca de todo el país, ha surgido esta variante, mucho más interesente debido a la gran necesidad innata del ser humano basada en beber mistela o cualquier sustancia alcohólica. Corre el rumor, además, de que en ciertas ciudades de la Región de Murcia hay más litros de mistela y anís del mono que de agua potable. El problema surge cuando abres un ojo un domingo cualquiera por la mañana con la boca como si hubieras chupado un zapato, buscas a tientas en la mesita un vaso de agua que mejore ese angustioso sabor a resaca infernal y, una vez dado un buen trago, darse cuenta, ya demasiado tarde, de que no era agua sino las sobras de mistela caliente (y tal vez con alguna colilla) del día anterior.

Mistela

Ijos de fruta


IjosCuando alguien me envió esta pintada y abrí el archivo encaré el mensaje de una manera errónea. Pensé que la ‘i’ inicial era un signo de exclamación y que tras él, iba un nombre propio inacabado, Jos… ¿José?. Cuando dejé de hacer lo que llevaba entre manos y me centré nuevamente en el graffiti pude asimilar correctamente semejante obra de arte. ¿Castellano antiguo de alta escuela o alguien que lo máximo que ha leído ha sido un extracto bancario o la publicidad del Lidl?

Lo que es seguro es la poca gallardía del autor al no especificar el remite del mensaje. Y no creo que nadie se de por aludido porque hijos de puta hay muchos hoy en día aunque la mayoría no lo reconozca así que, la próxima vez majete, pon un nombre o da alguna pista para que el mensaje cree el efecto deseado.

 

Matrix


MatrixA veces todo el mundo tiene la sensación de que esto es una gran mentira o de que algo no está pasando en realidad. Y en ese momento sólo se te ocurre alzar la vista y buscar alguna cámara que podría estar oculta entre unos geranios y que podría pertener a un programa televisivo de esos de bromas. Cuando pasado un rato comprender que esa sustancia que recorre tu cabeza es una cagada de paloma real, lo único que quieres es esfumarte sin ser visto. Si casa está cerca no hay problema pero si estás lejos y sin coche, a todos nos gustaría cerrar los ojos y entrar a Matrix.

Todo lo expuesto es un sinsentido, al igual que el graffiti de hoy. Alguien que quería decir algo pero no sabía el qué. Creo que estuvo a punto de escribir `El amor va a salvar a las balletas azules de la extinción. El amor al atún rojo y al cerdo’. 

Para terminar, el autor añade unos puntos suspensivos al final de la cita haciendo saber que esto no ha terminado, que hay más y que podría volver a la carga. Es una gran forma de dejar todo en suspenso, como hacen los grandes guionistas de las series de Hollywood para seguir contratados y como hizo en su día el director de Matrix. ¿En qué trozo de pared tendremos la segunda entrega?