Más faltas que en un partido de baloncesto


19403346_1564254436980900_1819315356_oEl lenguaje es un ente que evoluciona, casi vivo. Es como una sepia o un topo. Las palabras y expresiones van cambiando, como cambia la sociedad en la que vivimos y sus gentes. Nuevas palabras van surgiendo. Otras ya existían pero estaban en desuso. Y luego están los anglicismos y nombres de tribus urbanas, modas, tendencias… que se adaptan a nuestra necesidad de definir algo o alguien con una palabra concreta (nunca entenderé esta necesidad de etiquetar todo en nuestra sociedad)

Del mismo modo, e inherente a este auge de nuevas etiquetas sociales, surgen todavía más palabras. Un ejemplo sería la palabra Millenials que son… ¿qué son? pues son ciudadanos igual de gilipollas que sus generaciones pasadas pero con un nombre más molón y adaptado a la globalización que vivimos. O los Emos que son…¿qué son? pues ni puta idea. Gente oscura y melancólica con un estilo de pelo propio de los Ramones.

Paralelamente se crean colectivos contrarios a estas nuevas tribus sociales. El caso más sonado (tras la tribu de gente que se blanquea el ano) es el de los Emofovos que, como cita la RAE en su accepción más utilizada es ‘practicar la Emofovia’ que, a su vez, y cito textualmente, es “deseo incontralado e inexplicable de abofetear gente considerada ‘Emo‘ o que se cree responden a semejante etiqueta’.

Por cierto, pensando en el párrafo anterior y cambiando de tema, como jode cuando se busca una palabra en el diccionario y tampoco entiendes la definición o cuando la buscas y tan sólo te remite al verbo diciendo algo así como ‘acción y efecto de …’ obligándote a buscar una vez más y olvidando por completo por qué estabas buscando tal palabra y dónde la habías visto.

En fin, al chaval de la pintada no le vendría mal echar un vistazo de vez en cuando al diccionario. No es por alarmarle pero de cuatro palabras que no son preposiciones ha escrito mal dos. 50% de desacierto, no está mal. No eche usted la quiniela viejo amigo, subscríbase a una revista y saldrá ganando (El don Balón no vale, las revistas pornográficas tampoco). Y es que una buena educación es la base de todo. De ahora en adelante, preocúpense de que sus ijos no sean emofovos. Un mundo mejor es posible.

Como recomendación, también me gustaría decir al autor de la pintada que si hubiera elegido pintura roja en lugar de ¿negra? (soy daltónico) el acabado de la tinta chorreando habría  quedado mejor, más sangriento, amenazante y de peli Gore. Sólo como pequeña observación.

Los peces bucean y los pajaritos cantan


Otro ejemplo de gente diciendo cosas que no aportan nada al cómpluto global de la existencia humana. Como yo en estos posts. La diferencia es que yo no afeo el paisaje.

Si por lo menos hubiera ampliado más el mensaje, tal vez habría conseguido un resultado mejor. No sé, una idea podría ser por ejemplo algo así como ‘Los peces son dignos buceadores, a excepción de los peces muertos, que parecen mierdas cuando flotan’ o tal vez ‘los peces son dignos buceadores pero indignos caminantes’.

Deberían perseguir al autor de la obra, no para que el peso de la ley caíga sobre él sino para que algún Psiquiatra de prestigio estudie lo que tiene metido en la cabeza para dejar semejante mensaje. Seguro que todo tiene que ver con algún tipo de trauma causado por alguna de esas pelis de dibujos en los que el protagonista es un pez que habla, canta, llora, siente y, por supuesto, bucea en busca del McDonalds más cercano. 

Pixar ha hecho mucho daño a nuestras generaciones venideras.

 

peces

Madura y pisa una caca


madura

Menudo dilema: si maduras mucho te pudres pero si no maduras te quedas colgado y nunca caes de la parra.

Personalmente prefiero ser de la primera clase, independientemente de la edad. A menudo hay gente que se sorprende de mi edad legal, la que reza mi DNI en comparación a mi edad mental, mucho menor. La culpa de esto no la tiene mi apariencia física, ya que las primeras (y segundas y terceras) canas ya asomaron a mi cabellera hace tiempo. La culpa la tiene mi forma de ser y, sobre todo, de actuar. Todavía a día de hoy, pese a contar con la edad de JesuCristo, encuentro de un agrado inusitado y un deleite sin igual pequeñas estupideces que ocurren a diario a mi alrededor.  Así, no es raro verme celebrar una buena caca de paloma sobre cualquier viandante o un resbalón inesperado en medio de la calle. El día que alguien pisa una gran mierda todavía humeante encuentro una satisfacción mayor que un orgasmo. No lo puedo remediar. Y si todo esto le pasa a alguien del tipo 2, aquel serio y maduro energúmeno al que le cuesta incluso reír, el día adquiere tintes de legendario, un día poco menos que perfecto.

 

Explore su ano


¿Espeolología? Mejor indage en su interior, busque lo que necesita dentro de usted. Es muy moderno ser activo en los tiempos que corren, sobre todo, los fines de semana. La gente llena el depósito de gasolina y se echa a la carretera para vivir experiencias mejores que sus congéneres. Con avaricia y, a veces, sin mucho sentido. Todo por la actualización de Facebook. 

La próxima vez que lo vayáis a hacer, tened en cuenta está pintada y explorar vuestro ano. Puden haber sorpresas y además os ahorráis que os piquen los mosquitos.

¿Acaso os creéis que Livigston o Colón no lo probaron antes de desempeñar empresas más ambiciosas? Antes de conocer el Universo es bueno conocerse a uno mismo.

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Palabras como puños


20160329_174751Un día vi a un boxeador ganar a otro sólo mediante insultos. Fue tremendo: un púgil castigaba el rostro y el cuerpo del otro, la riñonada, la nariz… pero, cuando menos se lo esperaba toda la concurrencia, el boxeador que estaba siendo machacado alzó su mirada, abrió la boca y soltó un profundo, agudo y colérico ‘Me cago en tus muertos’ que dejó a su oponente helado, atónito y con los ojos  en blanco. Intentó levantarse mientras el árbitro pregonaba la cuenta atrás ‘¡tres, cuatro, cinco!’ pero estaba seco. Le retemblaba la cabeza y seguramente también el cerebro. No atinaba ni a coger las cuerdas del ring. Creo que en ese momento ni podía recordar su nombre. 

Luego desperté, había sido un sueño. Seguía ingresado en el hospital por la tremenda paliza que me había dado un grupo de adolescentes borrachos por insultarles cuando estaban haciendo botellón debajo de mi casa. Aquel día recuerdo que bajé cabreado ante el escándalo que estaban haciendo los chicos. No podía oír la peli de Paco Martínez Soria que estaba viendo ese apasionante Sábado noche y les dije: ‘¡eh, montón de mierda, bajad el tono que no estáis solos en la calle!’. A la primera ostia quedé KO.

Cuando recibí el alta en el hospital, fui a casa, aparqué el coche y al salir vi esta pitada justo en el muro de en frente del portal. Deduje que a la persona que la escribió nunca le han martilleado bien la cabeza, si lo hubieran hecho, no pensaría así.

Pregonando a los siete vientos


‘Yo jodidamente amo cagar’. Amén añadiría yo. Entrar a un baño público y leer este arranque de sinceridad te hace pensar que tal vez tú no vas a ser el primero en plantar un pino allí. Bien, eso ya lo suponías pero al ver este mensaje tan explícito, se te ha hecho más presente.

Qué podría decir yo de cagar, evacuar o defecar. Todo el mundo queda aliviado y disfruta de ello, sobre todo cuando el perro está asomando el hocico. Tan placentero es que hay gente que presta una asombrosa devoción al acto y lo encumbra a poco menos que místico o divino, dedicándole odas, videos, canciones e incluso poemas como este: https://youtu.be/a1BE-H_DUlk  (aviso que puede herir la sensibilidad).

Volviendo al graffiti, es digno de destacar también la  onomatopeya que se ha sacado de la manga el autor queriendo recrear el sonido que suele acompañar al acto aunque también podría ser un caballo relinchando, una palabra escrita en Flamenco o Alemán o un intento fallido de escribir su línea favorita de productos para el cabello, Schwarzkopf, como todos sabemos creada por Arnold Schwarzenegger.

loveshitting

Sin panduro no hay paraíso


 

En esta actualización, además del coche lleno de mierda de delante y la mítica pared de ladrillos de obra a medio acabar, podemos leer el glorioso mensaje que cambiará vuestras vidas. Panduro. Lo cojas por donde lo cojas no lo acabo de ver, no le veo mucha explicación racional a que alguien decida pintar esto en una pared. Sin embargo, siempre hay que intentar dar posibles explicaciones. Invito a todos a que lo intentéis. Esta es la mía:

Llovía mucho (aunque no se aprecie en la foto), era la una de la tarde hora zulú, el grafitero había madrugado ese día y para almorzar se había comido un yogur y una manzana. Las piernas no le respondían del hambre que tenía. Y, de repente, le vino el antojo: migas de pan. Con su melón, pimiento asado, chorizo y tocino. Todo  fácil de comprar pero para hacer migas ya sabéis el ingrediente más importante: Pan duro, pan de la semana anterior. Y eso tienes que preveerlo con antelación.   La pintada fue como un grito de rabia y frustración. Un lamento ahogado. Terminó abriendo una bolsa de patatas, una lata de atún y cortando un tomate. Triste pero al menos se libró del desmayo.

Panduro

Tablón de anuncios local


Con el número de paredes vírgenes que hay en el Planeta y la gente se empecina con escribir en la misma. Es el tablón de anuncios local para comunidades humildes. Una pintada sobre la otra, diferentes capas de frases que a veces hace que se  pierdan mensajes de vital importancia para la suerte y seguridad de la raza humana. Otras veces tan sólo son gilipolleces, como en este caso. Así, a bote pronto, veo un par de ellas: ‘el roce hace el goce’ y ‘harry déjame dormir’. El primer mensaje no me dice nada, cuando la estás leyendo y llegas a los puntos suspensivos parece que algo realmente importante se va a descubrir ahí pero luego, para tu desilusión, tan sólo sale del paso como puede con una rima cutre. La segunda pintada, la que hace alusión a Harry, me fascina. ¿Por qué el autor no pide en persona al tal Harry que deje de molestarle o hacer ruido? Y si no quiere verle el careto ¿Por qué no le pone un mensaje al móvil o al Facebook? Por Dios, estamos en el s.XXI como para ir pintando mensajes a otros en las paredes. Con lo bien que quedan en las redes sociales Continue reading

La Princesa Emo


Cuenta la leyenda que el autor primero escribió ‘te amo emo’ junto a las iniciales de un nombre (U.M.O.) pero tiró a la basura el borrador porque era demasiado críptico y podía causar confusión. En su lugar, decidió ser más clásico y se decantó por este mensaje al que adjuntó un dibujo de un corazón con alas (lo de las alas hay que imaginárselo).

Pero ¿quién es la princesa Emo? ¿Es real o es éste un amor platónico del grafitero? Lo digo porque lo de princesa emo suena a algo así como prima o conocida de la Princesa Mononoke o de la princesa Elfa del Hobbit.
Princesa Emo

W.C.


       El uso de las siglas en nuestro lenguaje tiene diversas funciones. Una supongo que será economizar el lenguaje de manera que podemos ahorrar saliva para luego usarla en proclamar tonterías varias a gran escala. Otro motivo podría ser el ahorro de papel, y por ende, evitar que un arbolito sea talado tan sólo para escribir un número limitado de memeces. Con este ahorro, podríamos escribir muchas más estupideces sin perjudicar aún más nuestros ya maltrechos recursos naturales. Por último (seguro que hay muchos más pero no tengo ganas de indagar) una función muy importante que cumplen las siglas es la de ahorrarnos equivocaciones y líos con el lenguaje y la ortografía. Si este señor o señorita hubiera utilizado la voz anglosajona W.C. para describir al cagadero que se presenta en la foto, no la habría cagado, valga la redundancia, de esta manera. 

      Una incógnita que queda por despejar sería por qué alguien en su sano juicio se dedica a escribir sobre los objetos cotidianos de casa su nombre. Si hubiera puesto la función, a saber, cagar o mear o vomitar, podría tener un algo de sentido. Tal vez haya sido tan sólo un caso aislado de arrebato artístico. Espero por su propia higiene que no haya hecho lo mismo con la escobilla del váter.wc