Entrenamiento


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Nadie nace sabiendo y para ser algo en la vida, hay que trabajar duro. Pasa por ejemplo con los deportistas de élite o con el mundo de los negocios. Sin embargo, nunca lo había enfocado desde el plano sexual. Por eso, cuando alguna chica con la que terminéis en la cama os haga una gran felación, mejor no le preguntéis dónde ha aprendido a hacerlo así de bien.

Por esa misma razón salimos de la universidad atontados y sin saber de qué va en realidad la carrera que hemos estado estudiando durante varios años. En la práctica está el secreto, la teoría todos la conocemos.

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Jesatán


JesatánLo de Jesús lo sabíamos: es un tipo bueno. El carpintero de Jerusalén parece que se ganó su fama con razón ya que poca gente se dejaría putear de aquella manera tan bestial sin tan siquiera emitir una leve queja.

Sin embargo, eso de Satán es nuevo. Todos, incluído yo, hemos creído que tal señor es malo. ¡Qué digo malo, malísimo! aunque para algunas personas, Belcebú te cuida. Creo sinceramente que lo único que puede cuidar tal personaje venido del inhóspito y abrasador infierno son las ascuas para una buena barbacoa. En eso se le supone un experto por estar todo el día lidiando con fuego.

No sé que quiere decir el autor de la pintada con eso de que ‘no doy oportunidad a que me jodan‘. ¿Se refiere a Jesús y Satán, a la religión, a nuestras creencias vigentes desde la Edad Media? ¿O quiere decir que mientras llenaba el cristal con esas manos multicolor tuvo que vigilar la retaguardia por que algún iluminado vio en ese culete en pompa una buena opción para desfogarse?

En cualquier caso, tarde o temprano nos joden a todos sin necesidad de dar grandes facilidades porque llega un momento en que las directrices y reglas a seguir las deciden los pollos más grandes del corral y no tú.

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A la buena de Michelle le va la marcha


La buena de Michelle.

Es un tipo de pintada muy común y vista a lo largo de nuestros años, la particularidad de ésta en concreto estriba en el idioma, inglés, así como el lugar donde fue captada, Nueva Zelanda, lo que nos confirma que en todos los países del mundo hay ciertos ‘graffitis-tipo’ que se repiten y éste seguramente sea uno de ellos.

La estructura es sencilla: nombre de alguien a quien quieres joder, su número de teléfono real y algún encabezamiento ofensivo que debe contener casi obligatoriamente alguna de las palabras follar, puta, zorra, guarra, maricón o algo por el estilo. El objetivo también está claro: tirar la piedra y esconder la mano, hacer daño de manera anónima y que el damnificado tampoco se entere de nada cuando alguien aburrido, un poco cabrón  y con crédito ilimitado en el móvil le de un toque a altas horas de la madrugada.

La pena de la pintada es no contar con el testimonio de Michelle para que nos de la versión de los hechos aunque si alguien se anima a preguntarle, ahí está el número…