Gordo no, fuertecito

Gordaco

Vamos a ver, que me entere yo: ¿Dónde entra el gordaco? ¿En la columna donde está escrito el mensaje?¿En la discoteca de moda del pueblo porque ya ha cumplido los 18? ¿En su traje de chaqueta favorito que llevaba años sin probarse gracias a que ha perdido unos kilos con la dieta del aguacate, del melón o del cucurucho?

Aunque primero tenemos que saber qué es el gordo. Puede ser que sea la lotería y esté diciendo que dentro de esa pequeña columna cabe toda la pasta del primer premio o, puede que se refiera a su colita, en este caso de características desproporcionadas. También puede que el dedo gordo de la mano le entre en los guantes de portero o el del pie en las nuevas zapatillas de ciclismo que le han regalado por Navidad.

Me gusta también saber que el autor se lo pasó en grande mientras escribía el mensaje, como nos demustra ese ‘JaJa’ final, sinónimo de descojone, gozo y algarabía.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s